La meditación, una puerta para crear tu universo.

La meditación, una puerta para crear tu universo.

Meditar del latín Meditari que significa considerar y del verbo Mederi que significa cuidar o tratar. Podemos decir que meditar es la acción que considera el atender y cuidar.
Justamente muchas personas se acercan a la meditación con el fin de encontrar la paz interna y el silencio mental. En un acto de cuidar una parte no atendida de sí mismas. Sin embargo no resulta tan sencillo llegar a ese espacio donde proyectamos que encontraremos el tan ansiado equilibrio.
Por otro lado en occidente hay una necesidad creciente en encontrar herramientas que nos permitan adentrarnos en el camino del bienestar físico y emocional. En este sentido el Dr. Joe Dispenza, desde hace años, hace mención de que somos capaces de crear nuestra realidad simplemente sabiendo orientar nuestro pensamiento, el cual, si lo convertimos en una masa crítica, seremos capaces de generar el tan deseado giro a lo que vivimos.
“Una vez tenemos una visión, nuestro comportamiento debemos responder a las intenciones. La mente y el cuerpo deben trabajar juntos. Tenemos que escoger de manera distinta de cómo hemos escogido para que pueda suceder algo nuevo. Si quiere crear una nueva realidad personal, tiene que, literalmente, convertirse en otra persona.”

Ser consciente
La capacidad de llegar a un estado meditativo, pasa por entrenar la capacidad de entrar en un estado de consciencia corporal y observar cuáles son nuestros pensamientos y de cómo nos afectan el transitar la vida, cómo sentimos físicamente nuestro diálogo interno y de cómo esto modifica nuestra manera de ver el mundo.
En este sentido podemos seguir un programa que nos acompañe en este camino de creación de consciencia. Por ejemplo, no es lo mismo encontrarnos con el otro desde un estado de ansiedad, donde pasaremos a proyectar nuestro mundo en el otro con las consecuentes confrontaciones, que verlo desde la consciencia de que estamos en estado de ansiedad y desde ese estado “ver” que lo que veo en él es el mundo que estoy construyendo con la emoción de la ansiedad.
En este ejemplo, el cuerpo provocará dos reacciones bioquímicas muy distintas. La primera nos abocará a un callejón sin salida con el consecuente sufrimiento. Y el segundo caso nos posicionará en la posibilidad de escoger si queremos o no seguir “viendo” el mundo desde la oscuridad y la negatividad de la ansiedad.

¿Cómo salir del bucle?
El Dr. Dispenza escribe al respecto:

“Meditación significa familiarizarse con. Si haces conscientes tus pensamientos y tus hábitos automáticos y observas las emociones, empiezas a objetivizar tu mente subconsciente. Si te familiarizas con los aspectos de ti mismo que crean la ansiedad (o lo que quieras cambiar), durante la vigilia observarás cuándo empiezas a sentirte de esa manera y serás capaz de cambiarlo.”

Cuando encuentras la puerta de entrada al espacio de desarrollar el ideal de ser uno mismo, de cuáles son los pensamientos que se quiere tener, de qué emociones se quiere experimentar, entonces desde este punto nos abrimos a la experiencia de que sucedan cambios reales en nuestra vida porque estamos estimulando nuevas conexiones cerebrales para que ello suceda.
Cuando pasamos a observarnos a nosotros mismos, se despliega la vida en el aquí y ahora, abrazando el confiar en el futuro; porque lo que hacemos lo hacemos en el presente. Es de vital importancia traer al consciente lo inconsciente. Si quieres que ocurran cosas diferentes, hay que actuar de manera distinta.
Una atención clara y una emoción elevada cambian el destino.

Teresa Rodríguez

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